
Me he apoderado de la noche como tú te apoderaste de mi buen humor. Es mía: la he tomado entre mis brazos con fuerza, impidiéndola respirar con facilidad. Ver a la noche (tan cerca de mí que la huelo) enrojecerse de agobio y buscando aire donde no hay me hace sentir, si no feliz, sí vivo. ¿ Sabes de qué estoy hablando? De que tener a la noche a mi merced me hace seguir caminando. Antes eras tú la que movías mis pies, ahora es esa inmensidad de neón, ron, estribillos, libros marcados y crujidos la que consigue que deje huellas que siguen ahí cuando miro hacia atrás.
Porque miro hacia atrás, claro que sí. He logrado trucar mi retrovisor para que el pasado se me presente sin ti pero con tu sonrisa. No la que entreví cuando me dijiste “adiós, desgraciado”, sino la que vio todo el mundo cuando me susurraste “hola, tonto”, antes de inaugurar nuestro primer beso de pub.
Miro hacia atrás porque no quiero mirar hacia adelante. Ahora que me escucho diciendo esto creo que lo entiendo: por eso agarro del cuello a la noche, para que no acelere conmigo dentro y me lleve a esos lugares que están por venir y sufrir. Es un arma de choque contra la inevitable derrota del tiempo, contra el llanto seco de lo que se sabe sombra de sí mismo. En plata: que mi futuro está jodido, que hago con la noche lo que Groucho quiso hacer con el mundo y tú con mi admirado buen humor; que tengo frío porque secuestrar a la noche contra su voluntad da frío, que sé que al final alguien que se creerá alguien me dirá que es mentira, que no sé trucar retrovisores, que en mi pasado está más tu portazo que tu bienvenida, que hace meses que mis huellas son sólo caricaturas de mis pasos, que es la noche la que me tiene preso a mí, paralizado, atemorizado, completamente encharcado de miedo, siempre a oscuras porque nunca amanezco.
Y dos cosillas más y te dejo hablar a ti o cuelgas: he perdido la receta de solomillo al roquefort que me diste.
Y te quiero.
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C.D.G
Esto es una carta de amor, don Carlos. Bonita y triste. Esperanzada y sin esperanza. Como la vida misma.
Abrazos consoladores.
Así es la vida, ciertamente…
Un abrazo
En la noche parece que los recuerdos se conviertan sombras.
Eso sí, yo lo mato, si me llega a dejar sin la receta… Sonrío.
Besos, CDG.
Gracias, Madreselvarebelde. Es imperdonable perder una receta: era lo único bueno que podría comer a lo mejor.
Un beso.
CDG, se percibe que el personaje sigue enamorado de esa persona a la que reprocha. Trata de esconder primero los sentimientos disfrazándolos de un bienestar que se da cuenta que no se cree ni él. Pero, al final acaba confesando, no queda en estas situaciones, más que abrir el corazón, esperar y si no hay éxito, caminar que ya saldrán otras moradas en las que disfrutar.
Muy buen micro.
Un abrazo, crack.
Cómo se engaña la gente, ¿eh, Nicolás?
Muchas gracias, Nicolás.
Un abrazo.
Besos desde el aireUffff un amor que duele por su tristeza, un amor no correspondido y una carta o conversación telefónica muy bien narrada…Me has dejado encogidita el alma.
Rosa, a desencogerla entonces.
Un beso y muchas gracias.
Al final la realidad es: encharcado de miedo. Eso es lo que queda y saber que la sigue queriendo. No sé si es triste, no sé si pensar que tiene esperanzas, no sé…
Besitos
Me alegro por esas dudas, Elysa. El relato es una duda tras otra, creo yo.
Besos.
El retrato de la tristeza, del abandono en una pareja, de la melancolía de lo que queda, rescatar todos los recuerdos del pasado,…. es precioso el texto… PD: por problemas temporales en un ojo , me cuesta leer en el ordenador,…. y aún así he disfrutado del texto… Eres un fenómeno, CDG!
Besos
Muchas gracias, Sigrid.
A lo mejor te ha gustado el texto porque lo has leído con problemas oculares…Fuera de bromas, a curarse la vista, que hay muchas cosas que ver (y las que no, que sea por decisión propia).
Besos.
Encantadora y triste historia. Escrita con el corazón y con una fuerza que impresiona. Me encantó esa carta despechada por la autenticidad que destila.
Gracias Pablo por tu comentario. Bienvenido.
Un saludo.
Emotivo y triste micro. A mi me tocó el corazón
Un abrazote
Gracias, Esperanza. Para algunos triste, para otros feliz…
Otro micro para ti.