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Archive for 26/04/09

He dejado mis apuntes en doble fila y me he metido de nuevo en Doctor Pasavento, de Vila-Matas. Abandonar un buen libro a tu pesar es un delito no reconocido, pero escuece  como los archiconocidos.- Así que lo he abierto (el libro, no el delito. Abrir un delito es abrir la caja de los truenos) por donde lo dejé y veo que sigue la obsesión por desaparecer, por adoptar otro nombre, otro pasado, otro presente irreconocible bajo una misma apariencia física. Las consecuencias de ser un fantasma múltiple se desparraman ante mis ojos. Y leo y releo un fragmento que con esfuerzo( no se dobla el libro como quisiera) copio:
 
 
 "Fue una despedida muy veloz. Que Yvette no se hubiera creído que parte de mi juventud había transcurrido en el Bronx y que, además, hubiera considerado que Daisy Blonde era simplemte una invención, me confirmó que los otros nos obligan siempre a ser como ellos nos ven o como quieren vernos. En ese sentido,la presencia o compañía de los otros es perniciosa, reprime la plena libertad de la que deberíamos disponer para construirnos una personalidad e identidad adecuadas a nuestra forma de vernos a nosotros mismos. Pensar que somos lo que creemos ser es una de las fomas de la felicidad. Pero ahí están siempre los otros para vernos de otra manera e impedirnos la construcción de nuestra ilusa felicidad  e paso la construcción de nuestra personalidad favorita más compleja, por cierto, que la de un personaje de ficción".
 
 Y así transcurre el juego de espejos literario y vital(como si no fuera lo mismo) del narrador. Un juego en el que gana siempre la lucidez y la duda y en el que escucho, reiterativamente, aquel Vanishing Act de Lou Reed y aquellos deseos que algunos tienen de esconderse sin ser molestados.
Vuelvo a mis apuntes, me impongo una multa ejemplar que pagaré tarde y mal y me largo, que el camino de esta tarde está adquiriendo colores espesos y minutos largos; temo que ocurra lo que se dice en El Retrato de Dorian Gray, eso de que todos los caminos acaban en el mismo punto: la desilusión.
Canción de regalo:
 
 
 

 

 

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