Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 31 diciembre 2015

Con el apagón, pudieron hablar de todo lo que había erosionado su relación, pero cuando iban a pedirse perdón, volvió la luz.

C.D.G

Anuncios

Read Full Post »

Dejas caer la palabra.

No se rompe.

Pero me rompe.

No hay palabra que me cure.

Y a trozos me dejo caer,

por si te rompo.

—-

C.D.G

Fotografía: Man Ray.

 

Read Full Post »

Enlace permanente de imagen incrustada

La orilla de lágrima y vino

hunde a sorbos

el baile escondido

que nos inventa.

Un pequeño escondite

rasga el calendario

de los días perdidos

y encontrados a tiempo.

Pertenezco a la espera

de que beses mis dedos

y escribas con ellos

todo lo que en ellos soy,

todo lo que en ellos callo.

 

A lo lejos, el rebaño.

 

Es hora de partir

hacia la luna desmaquillada

que en serena estampa

se adueña

de la ausencia

que arrastramos

como niños

que no quieren despertar

del sueño que les mantiene despiertos.

—–

C.D.G

 

Read Full Post »

 

Permitidme que le llame loco, pero es que aquella noche soñó con El Prendimiento de Cristo de Caravaggio. No solo con la rendida mirada y las serenas manos cruzadas de Jesús que tanto le impactaron en su visita a la National Gallery de Dublín. No solo con el sospechosamente corto brazo de Judas y su rostro al borde del beso. No solo con el brillo tan deslumbrante como frío de la armadura del anacrónico soldado. No solo con el hombre del candil, tan parecido al pintor, que da luz a la escena. No solo con el rostro despavorido de San Juan huyendo quién sabe dónde. Soñó con algo más. Algo que no recordó al despertar, pero que estaba instalado en su cerebro como un trozo de cacahuete en una muela.

No esperó a desperezarse. Fue a su escritorio para ver la postal del cuadro que había comprado en el Museo y que ahora disimula una taza llena de bolígrafos sin tinta, billetes gastados de metro, un lápiz USB con virus  y tarjetas de restaurantes.

Encendió el flexo, se sentó. Volvió a ver la frente fruncida de Judas, los ropajes vivos y lo que se impuso a su descanso hasta hacerse sueño. Y mirando cada detalle que dejaba ver el candil de Caravaggio, sus ojos hicieron un aterrizaje forzoso, precisamente, en la mano que agarraba ese candil, en el dedo pulgar, en la uña del dedo pulgar, en la suciedad que allí  había anidado con tanta fuerza como para protagonizar un sueño, un despertar y un pequeño relato.

La uña roñosa que ayudó a coger el pincel con el que Caravaggio inventó, hace más de cuatrocientos años, una luz cotidiana y enferma de vida (y por lo tanto, estremecedora); una luz que, en esa postal de un euro, se escondía tras un casco para mostrarse tras su fuerza.

C.D.G

Read Full Post »

 

Querrás creer 

cuando todo

absolutamente todo

lo que te ha devorado

se haya convertido en ti.

Querrás creer 

cuando cada aliento tuyo

cada palabra tuya

cada sonrisa tuya

sea tu bandera de tos de pus y patetismo.

Querrás creer 

y será tarde

porque siempre es tarde

cuando es demasiado pronto

para ser carne de funeral

y de fotografía de mesa camilla.

—-

C.D.G

Read Full Post »

Llegó a la ciudad con una pequeña maleta, un pequeño sombrero, un pequeño sueño y una pequeña pistola cargada que cambió el adjetivo de todas sus posesiones.

——–

C.D.G

Read Full Post »

Tras la guerra volvió a casa para empezar la suya.

C.D.G

Read Full Post »

Older Posts »